Me voy pa’ la luna

Este miércoles 1 de abril la NASA lanzaría a la misión Artemis II, que marcará el regreso de astronautas al entorno lunar por primera vez en más de 50 años.

Cuatro astronautas se “darán una vuelta” (orbitarán) la luna durante 10 días a bordo de la nave Orion, impulsados por el cohete SLS.

Por Julio Alzola Castillo

De no mediar ningún incoveniente técnico de última hora, la NASA lanzaría este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy a la misión Artemis II, que sobrevolará la luna para poner a prueba la cápsula Orion y acercar al objetivo de una base lunar permanente. Se trata del primer vuelo tripulado alrededor de la luna en más de 50 años.

Cuatro astronautas orbitarán la luna durante 10 días a bordo de la nave Orion, impulsados por el cohete SLS,validando sistemas vitales para el futuro retorno humano a la superficie lunar.

Si hablamos coloquialmente a la peruana podemos decir que hace varias décadas que la NASA no se asomaba por la Luna, como en épocas anteriores con la carrera espacial (1957-1975) que había entre los Estados Unidos y la Unión Soviética (Rusia). La noticia del sobrevuelo a la luna mantendrá en alerta al mundo entero y también a Paita, puerto piurano donde la “luna de Paita” es muy famosa.

Artemis II tiene la misión histórica de orbitar la luna con fines técnicos-científicos y preparar para más adelante alunizajes en el impresionante suelo del satélite terrestre. Dentro de este marco científico es preciso recordar que en la hermosa biblioteca de la Municipalidad Metropolitana de Lima hay un fragmento real de roca lunar,  que fue donado por el gobierno de los Estados Unidos a la ciudad de Lima en 1973. Para recordarlo toda la vida y que no se vaya de la memoria.

(El descenso del hombre en la luna fue un hito histórico alcanzado por la misión Apolo 11 de la NASA, logrando el primer alunizaje el 20 de julio de 1969 en el “Mar de la Tranquilidad”. Neil Armstrong se convirtió en el primer humano en pisar suelo lunar, seguido por Buzz Aldrin, mientras Michael Collins orbitaba en el módulo de mando.

Perú recibió fragmentos de roca lunar, conocidos como las "Piedras de la Buena Voluntad", tras las misiones Apolo 11 (1969) y Apolo 17 (1972). Estas muestras, que incluyen pequeñas banderas peruanas que viajaron a la Luna, fueron donadas por EE.UU. y una de ellas se ha asociado históricamente con la Biblioteca de la MML).

El último vuelo tripulado estadounidense a la órbita lunar fue Apolo 17, lanzado en diciembre de 1972. Desde entonces, la NASA reorientó sus esfuerzos a la órbita baja terrestre, priorizando la cooperación en la Estación Espacial Internacional y el desarrollo de misiones automáticas de investigación, exploración humana de la Luna en más de medio siglo. La agencia remarcó que la experiencia adquirida en estas misiones será clave para el futuro de la exploración tripulada más allá de la tierra.

El programa Artemis representa el eje central de la estrategia estadounidense para retomar la exploración tripulada más allá de la órbita terrestre baja.

El desarrollo de Artemis II constituye el primer paso hacia una nueva era de operaciones humanas en el espacio profundo, según la documentación difundida por la NASA.

El despegue de Artemis II
La NASA estableció que el lanzamiento de Artemis II se realizará desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, utilizando el cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orion. La agencia detalló que este proceso emplea un vehículo especial para mover el conjunto completo a lo largo de 6,4 kilómetros. La novedad incluye un satélite argentino que será integrado en la carga útil de la misión.

La selección del día exacto del lanzamiento depende de variables como la posición de la Luna, las condiciones meteorológicas y los resultados de los últimos ensayos de plataforma.

Tripulación
La tripulación de Artemis II está compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, astronautas de la NASA, y Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense.

La nave Orion está diseñada para soportar misiones de larga duración y condiciones extremas. La función principal de este vuelo es validar los sistemas críticos con tripulación a bordo. Según la información institucional, “el objetivo es comprobar la capacidad de la nave y el cohete para transportar seres humanos de manera segura más allá de la órbita terrestre”.

El propósito
El propósito de Artemis II es demostrar el funcionamiento seguro de la nave Orion y el cohete SLS en un entorno real de espacio profundo. La misión incluye pruebas de sistemas de soporte vital, comunicación, propulsión y maniobras de navegación automatizada. La NASA indicó que, tras varias órbitas terrestres, la nave seguirá una trayectoria de “retorno libre” alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra.

Durante el vuelo, la tripulación ejecutará experimentos científicos, pruebas de hardware y simulacros de emergencia. Estos procedimientos permitirán a la NASA recopilar datos fundamentales para futuras misiones, especialmente Artemis III, que tiene como objetivo realizar el primer alunizaje tripulado del programa.

Vuelos tripulados más allá de la órbita terrestre
La reanudación de vuelos tripulados hacia la Luna responde a la política de exploración espacial definida en la última década. El programa Artemis busca establecer una presencia sostenible en la Luna y preparar la tecnología necesaria para futuras misiones a Marte. La NASA subrayó que la cooperación internacional es un componente central del plan, con la participación de agencias como la ESA, la CSA y la JAXA.

El contenido oficial señala que “la campaña Artemis está diseñada para crear una plataforma permanente de investigación y desarrollo en la Luna y servirá de base para la exploración humana del sistema solar”.

Tecnologías del Artemis II
Durante Artemis II, la NASA evaluará tecnologías clave como el sistema de soporte vital, la protección contra radiación, los sistemas de navegación autónoma y los protocolos de comunicación en condiciones reales de espacio profundo. La nave Orion incorpora nuevos materiales y sistemas de blindaje para proteger a la tripulación.

La misión permitirá validar el rendimiento del cohete SLS, el más potente desarrollado por la agencia hasta la fecha, y el funcionamiento de la nave en trayectorias lejanas a la Tierra. Estos datos serán esenciales para el diseño de futuras misiones con destino a la superficie lunar y otros cuerpos celestes.

Exploración espacial
El regreso de astronautas estadounidenses a la órbita lunar representa un avance en la capacidad científica y tecnológica para la exploración del sistema solar. La NASA destacó que la información obtenida en Artemis II “será utilizada para definir el calendario y las características de futuras misiones, incluidas las que buscan el alunizaje y la construcción de bases permanentes”.

El programa Artemis contempla la integración progresiva de nuevas tecnologías, la colaboración de socios internacionales y el desarrollo de infraestructuras para estancias prolongadas en la Luna. El conocimiento generado en estas operaciones servirá para planificar expediciones humanas a Marte durante las próximas décadas.

Vuelos tripulados de USA a la Luna
El último vuelo tripulado estadounidense a la órbita lunar fue Apolo 17, lanzado en diciembre de 1972. Desde entonces, la NASA reorientó sus esfuerzos a la órbita baja terrestre, priorizando la cooperación en la Estación Espacial Internacional y el desarrollo de misiones automáticas de investigación.

El programa Artemis constituye la primera iniciativa oficial para retomar la exploración humana de la Luna en más de medio siglo. La agencia remarcó que la experiencia adquirida en estas misiones será clave para el futuro de la exploración tripulada más allá de la Tierra.

¿Qué viene después?
El éxito de Artemis II permitirá avanzar hacia Artemis III, misión que busca realizar un alunizaje tripulado y desplegar infraestructura para estancias prolongadas en la Luna. El calendario y los detalles de futuras misiones dependerán de los resultados técnicos y científicos obtenidos durante el vuelo de 2026.

Entonces…ubique su televisor…siéntese cómodamente, abra bien los ojos e ingrese al mundo de la fantástica luna, de noches de ensueño y de algunas desesperanzas.