Afirma Javier Cipriani Thorne virtual diputado por Renovación Popular.
Javier Cipriani Thorne, virtual diputado por Renovación Popular, calificó a Rafael López Aliaga como “el último patriota”. Señaló que en el país se ha venido devaluando y fue RLA la que la devolvió a la trinchera con su ejemplo. No desde el balcón ni del tuit, sino desde la calle, con megáfono y casco, enfrentando la narrativa del caos y odio de la izquierda y que buscó incendiar Lima en 2022 y 2023. López Aliaga cambió los “ríos de sangre” por ríos de amor. El pueblo primero! Y la gente lo sabe, subrayó.
Sostuvo que mientras otros alcaldes medían su popularidad en encuestas, López Aliaga entendió que Lima no necesitaba un administrador: necesitaba un defensor. Por eso blindó el Centro Histórico cuando quisieron tomar la capital, por eso denunció a los financistas de la violencia y por eso repitió sin miedo: “Con el terrorismo no se negocia”, sin medias tintas, esa claridad es patriotismo puro.
Cipriani enfatizó que la gestión de RLA es la prueba de que la derecha no es solo mercado: es orden, es obra y es símbolo. Recuperó la Vía Expresa Sur después de 50 años de promesas, ejecutó trenes de auxilio para el Metropolitano sin esperar al MTC, y puso la primera piedra del teleférico de San Juan de Lurigancho. Todo sin endeudar a la ciudad, usando asociaciones público-privadas y peajes renegociados que antes iban al bolsillo de Odebrecht. El patriotismo, aquí, tiene números: miles de millones recuperados en arbitrajes y contratos lesivos que otros firmaron y callaron.
López Aliaga molesta!!! Claro que molesta. Porque no pide permiso y llama por su nombre al establishment que vivió del Estado mientras lo quebraba: caviares!
No teme llamar a la Fiscalía “corrupta” cuando libera delincuentes y persigue empresarios. “Miserable” a quien usa a los pobres como bandera electoral, acotó.
Señaló también que su fe no es adorno de semana santa: es la columna vertebral que explica su defensa de la vida, la familia y la propiedad privada. En un continente donde la izquierda confiscó la palabra “pueblo”, RLA la rescata: el pueblo es el emprendedor de Gamarra, el mototaxista de Comas, la madre que saca adelante su bodega, la señora que carga baldes con agua diariamente porque el Estado nunca la tuvo en cuenta.
Comentó que quisieron ridiculizarlo llamándole “Porky” y con suma humildad capitalizó el apodo. Ahora es conocido por ser el alcalde que no duerme, que va a los cerros a las 4 a.m., que donó su sueldo y que trajo coches de tren cuando el centralismo decía “imposible”. Si ser patriota es poner el cuerpo antes que el cálculo, entonces Lima encontró al último que quedaba, sentenció.
El 2026 lo espera. El Perú no necesita otro retroceso como el 2021, ni un piloto automático. Cipriani recalca: “Necesitamos a alguien que entienda que la patria se defiende con obras y con carácter que se enciende cuando sabe que nos están robando la voluntad popular. Rafael López Aliaga no juega a ser patriota: LO ES!. Por eso lo atacan. Por eso, también, lo siguen”, finalizó.
