Congreso de la república del Perú tumbó al presidente José Jerí

Tras una escalada de denuncias de reuniones informales con empresarios chinos y contrataciones irregulares de agraciadas jóvenes.

- Política peruana en cuidados intensivos. 
- De ripley: en los últimos 10 años 7 presidentes desfilaron por la Casa de Pizarro.

El Congreso de la República del Perú censuró al presidente José Jerí Oré y lo destituyó, colocando así a la democracia peruana en cuidados intensivos, tras una serie de denuncias de reuniones informales del jefe de Estado con empresarios chinos y contrataciones irregulares de agraciadas jóvenes que no supo explicar convincentemente.

Los errores de Jerí provocaron en los últimos días una catarata de denuncias que dejaron mal parado al joven mandatario que reemplazó a Dina Boluarte. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Congreso de la República le puso la lápida a Jerí, quien momentos antes luciendo polo y zapatillas participó en el cambio de guardia del Palacio de Gobierno.

Inmediatamente después de la censura de Jerí, sus colegas parlamentarios interactuaron dinámicamente entre si, para presentar candidatos a la presidencia del Congreso, convocándose para mañana a las 6 pm una reunión en la que se elegirá al nuevo presidente del Legislativo, a quien se le encargará la presidencia de la república, tal como él hizo con Dina Boluarte.

Todo esto sucede a escasas 8 semanas en que llevarán a cabo las elecciones para elegir al nuevo presidente de la república, senadores, diputados y parlamentarios andinos. Es decir, en el núcleo de la crisis y con la participación de 43 organizaciones políticas a escoger en un cedulón que será un dolor de cabeza para los votantes.

Con excepción de Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, todas las agrupaciones políticas representadas en el Congreso votaron por la censura. Mañana, al caer la tarde, se sabrá quien es el nuevo presidente encargado de la república, iniciándose un nuevo episodio que deberá tener como prioridad garantizar la legitimidad de las elecciones del 12 de abril y la lucha contra el crimen, que agobia al Perú.

En cuanto a Jerí, no cabe duda, que le caerá la noche y todos los procesos habidos y por haber. Los barrotes del penal de Barbadillo, en Ate, esperan su llegada. (JAC).